A mí sí me importa Ecuador

[tele=http://www.diariocritico.com/tv/video/9541/america-latina-apoya-en-bloque-a-correa.html]

Me dice un diputado que a él, con la que está cayendo en España, lo que ocurre en Ecuador, que está tan lejos, le importa un comino.
Así está la clase política española…En fin, he escrito esto para nuestra red americana:

http://www.diariocritico.com/2010/Octubre/opinion/jauregui/230318/jauregui.html

(por cierto, comenta un lector que el artículo de referencia quizá me haya salido un poco perdonavidas hacia Ecuador; no era mi intención, aunque me parece que algo de razón tiene. He pasado muy buenas horas en aquel país, tengo amigos excelentes, como Maggy Ayala, y nada me daría tanta pena como que alguien pensase que considero a cualquiera de los americanos países ‘de segunda’)

11 respuestas

  1. Me importan todas las naciones, no en vano creo que la ONU debería avanzar hacia un gobierno mundial o, al menos, hacia una asesoría mundial cuyas directrices fueran más serias de lo que ahora son. Siendo así, cómo no voy a preocuparme por lo que pasa con aquellos que más cerca siento culturalmente.

    Los peruanos son una parte razonablemente importante -14 millones- de una de las mejores oportunidades de España: latinoamérica. Ellos tienen más probabilidades de un futuro halagüeño que nosotros en esta vieja Europa, tan amada, pero tan a la deriva desde los 80.

    Latinoamérica tiene algunas de las materias primas más necesarias y privilegiadas para ese futuro-presente que estamos viviendo y una envidiable población joven cada vez mejor preparada.

    Sí, su reparto social de la riqueza deja mucho que desear, pero su capacidad de mejora supera en mucho la nuestra y por cada año que nosotros avanzamos ellos lo hacen en cinco o así.

    Les siento hermanos más allá de lo que siento la hermandad con cualquier otro ser humano. Con ellos me entiendo en el mismo idioma, con ellos comparto mucho de nuestro inconsciente colectivo. Sé, sin embargo, que no soy uno de ellos, solo uno más parecido a ellos.

    No sé quién te ha dicho que Perú le queda muy lejos y que no importa lo que les pase, máxime con la que nos está cayendo. No me importa su adscripción política, pero sí me preocupa que sea uno de nuestros senadores o diputados: si ellos, nuestros prohombres, están ciegos ante la realidad a punto de eclosionar que es lationoamérica, es que estamos en manos de personas que nos hacen perder oportunidades. Y, con la que está cayendo, no estamos para perder oportunidades. Deberías decirnos su nombre, para ponerlo en nuestra lista negra. Por otra parte, vaya tipo más inculto.

  2. Es curioso como los conceptos mentales acaban por aflorar en todo lo que escribimos. He tenido que releer el artículo sobre Ecuador y Correa y también el comentario cabreado que critica dos de las cosas escritas por Fernando.

    Una, que Ecuador sea, o no Occidente. Fernando sólo dice que “Correa guste más o menos en Occidente” ¿excluye eso a Ecuador de Occidente? Puede que sí. Me explico, el concepto “Occidente” no hace referencia a unas coordenadas geográficas, sino a un sistema de valores enraizado en la Ilustración europea y compartido por los países más europeos del otro lado del Atlántico. Cuando Correa, Chávez, o especialmente Morales, buscan diferenciarse con el cultivo de un indigenismo más o menos folklórico (más folklórico en el caso de Correa o Chávez) y, como hace Morales, se señala a los europeos como el “otro”, homosexuales, calvos, y por ello enfermos a causa de lo que comemos y bebemos, estos dirigente se alejan, conciente y voluntariamente de Occidente. Cuando Correa dice eso de que “son gringuitos que ahora vienen en forma de grupitos en ONG”, engloba en ese término despectivo a cualquier occidental, y él mismo se diferencia de los valores occidentales. Otro debate bien distinto sería como esos mismos valores occidentales se han pervertido y utilizado, tantas veces, para explotar a los indígenas, pero también a los no-indígenas marginados de los circuitos del poder. Es evidente que el comentario de “quarashi” considera que la pertenencia a Occidente es positiva, aunque luego defienda a Correa, lo que evidencia una cierta contradicción.

    Dos, en el artículo sí hay una crítica hacía dos dirigentes; “con el indigenismo algo histérico a veces del vecino Evo Morales, sin ir más lejos, Correa resulta eso: democráticamente tolerable”. ¿Y? no hay ninguna crítica hacia Ecuador, pero ese es el segundo concepto mental que aflora en el comentario del lector cabreado que firma como “quarashi”; identificar a un dirigente con el país entero, de modo que no se pueda criticar al dirigente sin ser acusados de insultar a toda la nación agraviada. ¿Les suena?… “manifestación de adhesión en la Plaza de Oriente”. Exacto. Las críticas a Franco se tomaba como ataques a España. Pero nada más lejos de los valores de la Ilustración que hacer la Guerra Civil con el brazo momificado de Santa Teresa como amuleto. Lo hemos conocido de cerca, así que ahora también lo vemos, aunque se encuentre tan lejos como Ecuador.

  3. Federicotrilleando, con perdón.

    No sé si justificarme diciendo que era muy tarde y estaba medio dormido, o si contar algo más cercano a la verdad refiriendo que me estaba tomando el segundo yintónic cuando escribí el comentario de antes.

    Da igual en realidad: federicotrilleé y convertí a Correa, ecuatoriano, en presidente de Perú. (No quiero ni imaginar que habría hecho con Alan García de habérseme ocurrido hablar de él).

    P.S.: Lo más sangrante es la picota de incultura en la que coloco al diputado con que inicias tu artículo y voy yo y mando Quito a Lima. Menos mal que no equivoqué el idioma y la localización geográfica. Fernando qui tollis pecata mundi, miserere mihi.

  4. ¿Por qué se sigue diciendo Latinoamérica? Si me equivoco, por favor, me
    corrijan: Latino viene del Lazio o Lacio, no estoy seguro de su escritura y
    el que sea de los dos quiere decir Italia o Italiano. Las dos lenguas que se
    hablan en la América del Sur, son Español y Portugués y fué descubierta
    y colonizada por españoles y portugueses, por tanto,debería ser llamada,
    con un pequeño riesgo de ser llamados chauvinistas,IBEROAMÉRICA o de
    una manera más justa Centro o Sudamérica.Para mí,llamar Latinoamérica
    a esa parte del mundo tan querida por nosotros, es una absoluta falta de
    respeto, primero hacia ellos mismos y segundo a España y a Portugal.No
    nos dejemos ganar por las fobias de los yankies, que para no reconocer
    la influencia de España en el Desarrollo y la Cultura de las Américas, si
    alguien nombra a España, siempre o casi siempre dicen: -What a hell is &
    where is Spain?

  5. A Corbmari: Ya que parece que algo interesó mi última digresión histórica, y que ya advertí del peligro que entrañaba el aplauso, ahí va otra sobre “Latinoamérica” en lugar de Iberoamérica o Hispanoamérica.

    La civilización empezó en Oriente Medio, y de allí se fue extendiendo, en el sentido de los paralelos hacia el Oeste. Pero tardó miles de años en llegar a la Península Ibérica. Cuando las pirámides ya eran viejas aquí todavía se amontonaban piedras para menhires y dólmenes. Por eso el prestigio de la cultura y la civilización siempre estuvo en Oriente. Cuando los romanos conquistaron su Imperio la mitad oriental, helenizada, siguió hablando y pensando en griego, considerando al latín una lengua bárbara, de “bar, bar, bar”, que es como les sonaba (casi como el “bark” inglés). Pero, al oeste de Roma, todo era aún más primitivo que en la Península Itálica, y por eso estos territorios aprendieron latín. Cuando, siglos después, el obispo de Roma reclamó para sí la capitalidad de la cristiandad los griegos de la parte oriental le hicieron un bizantino corte de mangas, pues para ellos Roma tenía el mismo prestigio cultural que para nosotros Boise, Idaho.

    Pero en Occidente el latín mantuvo el prestigio. Lengua culta y de la Iglesia, incluso en los países que apenas fueron romanizados, como las Islas Británicas, lo que demuestran títulos como la “Historia Brittonum” de Nennius, del siglo VIII. O el aforismo acuñado por los anglosajones “Non illegitimi carborundum” o “Illegitimi non carborundum”, que traducido muy, muy libremente significaría algo así como que “no dejes que los bastardos te jodan” y que no sólo es el slogan de la banda de Harvard, sino uno de los dichos preferidos, ya en su más tierna infancia por el primo Ignacio (muchas veces creo que lo sigue pensando en la actualidad, especialmente en el trabajo).

    Por eso “Latinoamérica” conlleva un aura de prestigio, y además engloba dos lenguas latinas. Y si eso fuera poco excluye la hispanidad tras la Independencia, empiezan a cumplirse ahora doscientos años, pero parece que fue ayer oyendo algunos discursos de Morales o de Chávez.

  6. El término ha ido evolucionando. Inicialmente, se aplicó porque aquellos países nacieron de la colonización de España, Portugal y Francia, es decir, países «latinos».

    Con el tiempo el término ha ido centrándose en identificar a los nacidos del Río Grande para abajo y, casi exclusivamente, a los hispanohablantes de aquellas latitudes. (De hecho, la Canadá francesa, aplicando el criterio inicial, debería ser tenida por latina y nadie lo considera así)

    Los propios nativos reivindican el término latino como exclusivo y diferenciador de lo que ellos son frente a 1) Los Estadounideneses (mal llamados americanos, denominación que los latinos consideran una apropiación por la parte del todo) que representan el imperio en la actualidad y 2) Los españoles, que son el recuerdo vivo del imperio en su pasado.

    No quieren ser llamados hispanoamericanos ni iberoamericanos porque consideran que ambos términos son servilistas y denotan una sumisión al imperio antiguio. Tampoco quieren ser identificados como americanos porque, a pesar de sus propias protestas, saben quen el término identifica principalmente a los estadounidenses. Así que optan por diferenciarse con el término Latinos.

    Lo más sorprendente es que la acepción de Latino como nacido en la Americana central y meridional, hablante de español, católico y no europeo, nace en la USA más WASP (white anglosaxon protestant) para distinguir lo anglosajón de lo latino, volviendo así y de alguna manera al origen idiomático y social de la definición de Latium que entronca con lo escrito más arriba por Bruno.

  7. Oiga Bruno, no se las dé de listo ni de educador a ultranza. Yo en toda
    mi vida, no había leído nada escrito por usted hasta descubrir, no hace
    mucho, esta página. Su explicación, lo siento, no me vale para nada,es
    tan buena, o tan mala como la mía que es la siguiente: Los centro y los
    sudamericanos, no habían dicho jamás «somos latinos», hasta que los
    yankies empezaron con su campaña de desprestigio con todo lo español
    y lo hispano y como les gustaban más los italianos y aprovechando esa
    coyuntura, «descubriendo» que el español y el portugués tenían raices
    latinas, eliminaron de un «palabrazo» toda la raigambre que pudiera tener
    el Español en su cultura(cuidado no les fuéramos a contaminar). Y así, de
    la misma forma que consiguieron introducir palabros sajones, como jaibol,
    guachimán, copo y otras parecidas, consiguieron substituir el ibero-centro
    o sudamericano por el de latino, que a ellos les gustaba y les convenía más para no tener que decir que, en algo, tenían que estar agradecidos a
    la Cultura Iberica y,sr. Pascua, tengo más de 200 amigos sudamericanos,
    todos o casi con titulación universitaria y profesionales de prestigio y gran
    fortuna, a los cuales les pega diez patadas en salva sea la parte, el que
    hayan personas autoconsideradas cultas que les insulten de esa manera,
    para ellos, tan poco demostrativa de cultura. Saludos.

  8. Oiga Corbmari, pues no comience con una pregunta sino quiere una respuesta.

  9. Y ya que me llama «educador», cuando a uno le responden se dice «gracias»

  10. Corbmari, estoy que salto, pero intentaré mantenerme fiel al espíritu dialéctico-didáctico del foro.

    En primer lugar, seguro que conoce ud. a muchos latinoamericanos, puede que a cientos de miles de millones, pero eso ni invalida mis argumentos ni, por supuesto, hace los suyos mejores.

    En segundo lugar, a mí la respuesta de Bruno me gusta, me enseña y me divierte. Como ya le han dicho, si no quiere respuestas, no pregunte y si lo suyo era una interrogación retórica -que no lo era porque no cumple los requisitos- más cercana al desahogo que al debate, tal vez debería habernos avisado.

    Puede que ud. no haya leído nada de ninguno de los que aquí escribimos, pero no veo por qué eso empequeñece nuestros argumentos y engrandece los suyos. De todas maneras, si quiere que a partir de ahora debatamos citando bibliografía, por mí encantado pero va a salir ud. perdiendo casi seguro.

    Por cierto, amigo mío -esto sí es retórica-, mi madre es Colombiana y yo, por motivos laborales, he vivido bastante tiempo en varios de aquellos países y me los he pateado casi todos. Lo qué digo se sustenta no solo en mis lecturas si no también en mis vivencias, seguramente peores que las suyas pero igual de válidas.

    Un saludo respetuoso y cordial, pero nada afectuoso.

  11. Don Pascua, no veo por qué ha de estar usted que salta; en ningún
    momento he querido ofender a los sudamericanos, es más, con mi
    comentario o pregunta sólo he pretendido salir en su defensa y en
    la de sus raíces. En toda la bibliografia en la cual me he basado y
    en el tiempo que he estado en los EEUU, he encontrado lo mismo:
    fobia hacia lo Hispánico(por norma general) y rechazo a nombrar a
    España y lo español.Por supuesto que sus vivencias son tan válidas
    o más que las mías, no pretendo arrogarme de la magnificiencia en
    mi vida, más al contrario, soy modesto y más bien humilde y, desde
    luego, nada amigo de polémicas. Quizás es que no me supe explicar
    bien, pero sí, era más bien una pregunta retórica; y no necesita ud.
    ser sarcástico: no pretendo que se considere usted amigo mío ya
    que no nos conocemos de nada, pero creo que eso de «esto sí es
    retórico», está fuera de lugar.Y digo lo de qe no había leído nada de
    ustedes con anterioridad, sin ánimo de menospreciar a nadie, sólo
    quería hacer constar que no me había basado en nada de ustedes
    para hacer esa pregunta; no me creo con derecho a criticar lo que
    escribe ninguno de ustedes y no pretendo que mis comentarios se
    vean engrandecidos en detrimento de los de ustedes, no van por
    ahí mis historias. Y posiblemente saliera yo perdiendo, pero se me
    hace un pelín pedante eso que dice usted, ya que(yo tampoco sé
    nada de la suya)no tiene ni idea ni del alcance de lo que yo sé ni
    de la bibliografía que yo pueda o quiera citar, cosa que a mí, no me
    hace ninguna ilusión, porque yo siempre prefiero utilizar mis(como
    dice usted)vivencias, que las de los demás porque para mí, como
    soy yo quien las ha vivido, son más reales ni más válidas ni mejores
    es sólo el hecho de que son mías. Un saludo, que a mí, no me viene
    mal cargarlo con un poco de afecto; es algo que opino que, igual que
    el agua, no hay que negarlo a nadie.

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