¿Bostezaré este miércoles?

Confieso no creer mucho en la eficacia de las sesiones de control parlamentario, como la que tendrá lugar hoy. Demasiado rígidas en los temas y en los tiempos, no permiten un debate sustancial. Los encontronazos entre Zapatero y Mariano Rajoy rara vez han producido más noticia que la del puro ruido; no por culpa de ellos (o no solamente), sino por la estructura del ‘espectáculo’. Luego venían, casi invariablemente, los rifirrafes entre María Teresa Fernández de la Vega y la portavoz del grupo parlamentario Popular, Soraya Sáenz de Santamaría: siempre eran más de lo mismo, una Sáenz agresiva y una Fernández de la Vega que se defendía, sin excepción, atacando al PP por su escasa colaboración en los temas de Estado. Y así, cada mañana de miércoles. Me aburría.

Este miércoles, no obstante, el interés se renueva. No tanto por lo que Rajoy pueda preguntarle (interpelarle) al presidente cuanto por lo que la portavoz ‘popular’ pueda batallar con la estrella ascendente de la política y sustituto de Fernández de la Vega, Alfredo Pérez Rubalcaba, que se ha convertido –lógico– en el blanco de todos los tiros de la oposición. Me dicen que APR está haciendo examen de conciencia, porque alguien le ha advertido sobre los peligros de reeditar la crispación: no está el horno para seguir horneando bollos relacionados con los excesos verbales y las sandeces de un alcalde, sino que exige pastelería más fina, sofisticada y elegante que agarrarse a las bobadas y pasadas machistas de un munícipe para hablar de la “genética” del PP o del “plumero” de alguien. Han pasado, están pasando, demasiadas cosas en España, en Europa, en el mundo, como para andarse con ingeniosidades de sal gorda, con juegos florales, espinas incluidas.

Así que es de esperar una nueva etapa, también en esto de las sesiones de control parlamentario, más ágil y productiva. Insistir en el ‘y tú más’, sacar a pasear las hemerotecas, hacer de la anécdota el centro de la vida política, buscar la crispación, sólo haría que se confirme ese mal síntoma que, mes a mes, nos arrojan las encuestas: que la clase política es percibida como el tercer problema de este país nuestro. Estaremos, hoy, atentos a la pantalla.

8 respuestas

  1. Más que bostezar creo que lloraremos viendo a nuestros políticos en acción.

    El problema, además de los políticos, (nuestro principal problema) es el marco en el que se desarrollan estas sesiones de control.

    En lo más profundo, creo que son una tomadura de pelo a los ciudadanos, principalmente por parte de quien gobierna (sea quien sea).

    Antes, con Fernández de la Vega, parecía, por las respuestas, que se estaba controlando al gobierno de Aznar. No creo que en todas sus comparecencias haya dado una sola respuesta directa, referida al tema que se preguntaba, sin nombrar a Aznar o al PP, pasándose por ahí el concepto de que mediante estas sesiones se informa a los ciudadanos acerca de los temas de interés que son preguntados por sus representantes (¿representantes?, otro tema en que es mejor no entrar por el momento).

    Espero que con Pérez R. las cosas cambien (bueno, esta es una frase hecha, en realidad no espero nada) y por respeto a los ciudadanos las respuestas tengan alguna mínima relación con las preguntas.

    Por cierto, don Fernando: ¿Sabe usted si el Presidente del Congreso tiene atribuciones para demandar al compareciente que conteste exactamente a lo que se pregunta? Si existe esa norma, habría que utilizarla de vez en cuando, y si no existe, habría que implementarla.

    Un saludo,

  2. Mario, has dado en el centro. Gran parte del problema reside en el formato -no sé si especifica en el Reglamento de la Cámara: he intentado consultarlo, pero hay que bucear en los capítulos y ahora no puedo- de las sesiones de control.

    No sé si tiene que ver también con el sistema de preguntas, pero el sistema es rígido y, también esto, favorece la opacidad parlamentaria.

    Cualquier diputado debería poder preguntar a cualquier componente del gobierno sobre cualquier tema vigente y tener la prerrogativa de transmitir su pregunta con antelación cuando sea pertinente. (Por ejemplo, si un diputado pregunta sobre un tema que requiere estudio o es antiguo).

    También debería ser tenido en cuenta si se contesta o no a lo que se pregunta e, incluso, debería haber una cierta indicación de cómo preguntar. Esto será más difícil, pero lo cierto es que muchas veces no se reponde a la pregunta porque los diputados aprovechan para marcarse un mitin en la pregunta -especialmente en la sesión de control: lo veremos mañana- y dejar así abierta la respuesta, dando lugar al tan conocido «¿Adónde vas?, Manzanas traigo».

    Déjame poner un ejempolo-juego. Cómo se juega:

    1) Va primero el párrafo con el antecedente de MR a una pregunta del 18/oct/2010.

    2) Luego trata de adivinar qué va a preguntar MR.

    3) Seguido pondré la pregunta que realmente hizo MR al presidente del gobierno y luego la pregunta escrita que dijo que haría.

    4) Y, claro, la respuesta magnífica y «perfectamente centrada» del presidente.

    ¿Listo?

    El señor RAJOY BREY: Muchas gracias, señor presidente.

    Señor presidente del Gobierno, el Pacto de Toledo fue un avance muy importante en nuestro país y consistió en que todos nos pusimos de acuerdo en cómo debía ser nuestro sistema público de pensiones de la Seguridad Social. Esto fue una gran noticia -la cuestión no es ciertamente menor-, esto ha dado seguridad y tranquilidad a todos, a los pensionistas de hoy y a los pensionistas del futuro, daba tranquilidad en el momento de la firma y la da también para el futuro porque el espíritu de ese Pacto de Toledo era que cualquier modificación sustancial que se produjera sería con el acuerdo de todos. Todos los gobiernos desde entonces cumplieron este acuerdo, todos menos usted, que unilateralmente liquidó las recomendaciones del pacto, en concreto la recomendación número 11, que luego se plasmó en una ley donde se decía que las pensiones se revalorizarían automáticamente según el índice del coste de la vida. La pregunta que le hago es

    te toca adivinar.

    3) Pregunta que hizo: SOLUCION: La pregunta que le hago es por qué lo hace y cuáles son las razones por las que cree que vamos a fiarnos de usted de cara al futuro después de haber incumplido de una manera tan clara y tan nítida un acuerdo que costó tanto conseguir.

    3) bis: Pregunta que dijo que haría: DEL DIPUTADO DON MARIANO RAJOY BREY, DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO, QUE FORMULA AL SEÑOR PRESIDENTE DEL GOBIERNO: ¿CUÁLES SON LAS RAZONES POR LAS QUE HA ROTO EL PACTO DE TOLEDO? (Número de expediente 180/001222)

    4) RESPUESTA: El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Rodríguez Zapatero): […] Y en una circunstancia excepcional y en un punto concreto -circunstancia excepcional por la grave crisis económica- el Gobierno se ha visto obligado a tomar la decisión de no incorporar la revalorización de las pensiones para el próximo año, excluyendo por supuesto las pensiones mínimas. Pero déjeme que le diga, señor Rajoy, alguna cosa sobre pensiones. Desde 2004 la pensión media ha crecido un 16 por ciento, es decir un 2,5 por ciento de media anual descontada la inflación, mientras que durante los gobiernos del Partido Popular tan solo fue el 1,9 por ciento. Y si hablamos de pensiones mínimas, que es donde se sitúa el mayor esfuerzo de solidaridad, donde hay las mayores necesidades, los datos son abrumadores, señor Rajoy: Desde 2004 a hoy el aumento ha sido del 27 por ciento del poder adquisitivo de las pensiones mínimas, y en los ocho años de gobiernos del Partido Popular fue del 3,6 por ciento.
    (Rumores.) Repito, nosotros un 27 por ciento y ustedes un 3,6 por ciento.
    (Aplausos.) Eso es autoridad y legitimidad para hablar de esfuerzo solidario y de pensiones mínimas.
    ================
    ¿Qué hacemos? Para mí está bastante claro que parte del problema es el protocolo y, de nuevo, los diputados no parece que lo vayan a cambiar por un sistema más exigente que les haga ser más precisos y eficaces.

  3. Dará lo mismo Rubalcaba jamás dará explicaciones del «faisan» y continuará la politica de «acoso» al adversario, no tienen otra forma de librarse de las criticas, no tienen explicación para tanto desastre

  4. Vaya ejemplo patético del tema que comentamos, amigo Pascua.

    Aquí he encontrado alguna información al respecto. Está muy regulado el modo de preguntar, pero nada se dice acerca de la forma de responder, reflejando una enorme incapacidad de nuestros políticos para redactar normas ecuánimes y adecuadas. O quizás sean esos tufillos presidencialistas que inundan nuestro sistema, que colisionan con la verdadera estructura en que se desenvuelve toda la acción política.

    http://www.congreso.es/portal/page/portal/Congreso/Congreso/Hist_Normas/Norm/NormRes/respres10062008

    Un saludo,

  5. No creo que veamos grandes cosas. El PP tiene mucha munición natural y eso le favorece, pero,como han dicho por ahí arriba, el formato favorece más la dispersión que el debate.

    En cuanto a lo de Soraya y Rubalcaba, no hay que olvidar que la coyuntura juega a favor del PP. El éxito de Rubalcaba estaría en minimizar las flechas y conseguir un par de titutales de prensa favorables y no demasiado excesivos. Es cuestión de ser profesional y de no confiarse, la coyuntura no está para el relax.

  6. Surco:

    Será como usted dice. No veremos grandes cosas.

    Estas comparecencias no son más que otra demostración, a pequeña escala, de cómo los políticos se adueñan de todo, traicionando la esencia de las cosas para beneficio y lucimiento personal, como de costumbre.

    Estas sesiones, ideadas para que los ciudadanos se informen directamente de temas de gobierno por boca de los gobernantes, han sido transformadas en enfrentamientos para mayor gloria de los participantes.

    Seguramente acabadas las comparecencias, felicitarán los unos y los otros a sus «gladiadores» por haber ganado la escaramuza, recibirán estos muchos SMS y llamadas laudatorias y acabarán comiendo en algún sitio de postín celebrando la victoria y descorchando algún vino noble.

    Nadie se preguntará si la sesión ha servido para lo que fue ideada, esto es, informar a los ciudadanos.

  7. Buenos días don Mario.

    Certero comentario, y además seguramente compartido por la mayoría de la gente. No deja de ser una mala representación teatral, en que la «sangre» de esos gladiadores encima es solo ketchup.
    Entiendo que para que corra la «sangre» política de verdad entre esos infumables gladiadores, en lugar de desinflarse desacreditando al contrario con comentarios más o menos chuscos, lo que se debería hacer son propuestas constructivas por parte de la oposición y ser rebatidas o contrastadas por parte del gobierno. Pero claro, tal y como dice Pascua, el formato es el es, y no da para mas.
    Al final, queda como los combates de lucha libre mexicana, en la que todo es una representación, y lo peor, es que el respetable llega a creérselo.
    Feliz curro señores.

  8. Kroker:

    Lo de la lucha libre mexicana, genial.

    Y certero.

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