Ir a Neptuno a hacer el bestia puede ser una salida cuando…


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(Una lástima que un gran partido de futbol, caballeroso y bello, degenere en los bestias, a los que no justifico, haciendo el cafre en Neptuno, o en Cibeles, o por doquier. La alegría es una cosa, los hooligans, otra)
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A veces, ir a Neptuno a hacer el bestia puede ser una forma de escapar de una realidad asfixiante, de la sensación de que se (nos) acaba el mundo. Yo la tengo en lo referente a la profesión periodística. Prometo ampliación.

8 respuestas

  1. El Banco Central Europeo presta a los bancos cientos de miles de millones de euros de los ciudadanos al 1%, y a continuación éstos se lo prestan a los Estados con intereses del 5 o 6%, obteniendo grandes beneficios seguros, es un rescate masivo de los bancos, a costa de los ciudadanos. Un negociazo. Nuestros Estados incrementan su déficit y su deuda, teniendo que pagar una pasta en intereses a los bancos por el dinero de sus propios ciudadanos, y teniendo para ello que reducir el gasto público en Sanidad, Educación, etc, e incrementar los impuestos.

    Otra solución, más justa, sería que el BCE prestase a los Estados directamente al 1%, y los bancos que no puedan salir de la quiebra sean intervenidos por el Estado, que tendría que hacer frente a sus pufos, pero al 1% y quedándoselos para algún día sacarles un beneficio. Ahora el beneficio se lo sacan 4 listos.

    Mienten conscientemente los que dicen que la crisis se debe al gasto y a la deuda de los Estados, es justo al revés, ha sido la crisis la que ha disparado el déficit presupuestario y la deuda del Estado, porque los ingresos de han hundido brutalmente, y aumentan los gastos. En España concretamente el gasto público, y no digamos el gasto social, ha sido siempre mucho más bajo que en el resto de Europa, y los países del centro y norte de Europa con gastos públicos más altos lo han sobrellevado mejor que los de la periferia, con gastos públicos inferiores.

    El problema es la deuda privada, generada por una peazo burbuja inmobiliaria, de la que se aprovecharon unos cuantos en la época del “España va bien”, y que ahora es insostenible, y se está produciendo un trasvase de la deuda privada de los bancos a la deuda pública de los Estados, una socialización de las pérdidas, que vamos a pagar todos, con nuestro dinero y con la destrucción de nuestro incipiente y modesto Estado del Bienestar.

    El problema es el mercado, desregulado y liberalizado, y la solución el Estado regulador que tiene que intervenir para salvar, a nuestra costa, los destrozos causados. Con nuestro dinero público sacamos las castañas del fuego a los bancos privados, esos a los que hipotecamos nuestras vidas. Mientras más desigualdad existe, menos eficaz es el mercado, y llegan las crisis. Así ocurrió en los años 20, y así ha ocurrido a partir de los 90 en el mundo.

    Y encima nos quieren hacer creer que la culpa es nuestra, de los trabajadores, los enfermos, los pensionistas, los que pagamos nuestros impuestos, los mileuristas, los hipotecados, que hemos despilfarrado los fondos públicos y hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. No es verdad, la gran mayoría hemos vivido normalmente, con un gasto público y social inferior al que nos correspondería si todos los que no tienen nómina pagaran los impuestos que les corresponderían, y lejos de los Estados de Bienestar europeos. Pero así nos meten el miedo y la culpa en el cuerpo para que traguemos con todo.

    Y a los verdaderos culpables, los excesos de los poderosos, ahora se los sigue enriqueciendo a costa del dinero de los trabajadores y de sus derechos sociales conquistados durante décadas. Son determinadas élites que se creen autosuficientes porque se sienten en condiciones de simular que pueden prescindir del Estado, hasta que lo necesitan para salvarles el culo, claro. Y que creen que el Estado no debe atender a los que difícilmente pueden acceder a un mundo competitivo. Así, sin Sanidad pública decente, ni Educación pública de calidad, ni protección social mínima, nos hacen más libres, a nosotros y a nuestros hijos. Gracias.

  2. @ Pedro.

    Amén.

  3. @ Pedro.

    Otro amén. La solución: Islandia. Con dos cojones.

  4. @ G.K.

    Sigo esperando con verdadera impaciencia, la traducción a mi cortedad
    del significado de izquierdas y derechas;conste que lo digo total y abso-
    lutamente en serio, nunca he sabido por qué unos son buenos, y los o-
    tros no y viceversa. Saludos.

  5. @ Corbmari.

    No te preocupes amigo, he tomado nota y estoy preparandote el recurso de reforma y subsidiario de apelación. como no hay plazos procesales contigo, podré tomarme mi tiempo apra contestarte adecuadamente. De todos modos, sigo pensando que en este país no nos movemos por ideologías, sino por camarillas, que ahora se agrupan en partidos políticos. Y lo dicho, no hay nadie intrínsicamente bueno o malo. Para empezar habría que definir que entendemos por buenos y malos. como decía Hobbes: «Homini lupus homini», o algo así, que el latín no me gusta, así que la película de buenos y malos, casa mal con esa idea de buenos y malos.
    Saludos, y me voy que el Turno de Ofico no da respiro.

  6. @ Crobmari

    Antaño, la razón de ser de los partidos de izquierda ha sido la defensa de los colectivismos frente a la concepción individualista propugnada por los sistemas capitalistas. Pero esto ha dado paso a una nueva concepción de la izquierda, que ya no propugna la colectivización de los medios de producción, sino una gestión enfocada a la función social de la actividad económica; no se trata del beneficio puro y duro, sino que esa actividad genere bienestar a todos los niveles. Por ello, pone más énfasis en los derechos sociales y en la superación de los valores tradicionales de la sociedad, avanzando hacia una sociedad más justa. Los partidos de derecha por su parte, han venido proponiendo un sistema basado en el neo-liberalismo económico, al considerar esa forma de gobierno más eficaz a la hora de generar riqueza y empleo. También se han caracterizado por defender los valores propios de la sociedad tradicional que la izquierda combatía.
    La lucha por imprimir a la sociedad su concepción del mundo, la vemos en su cruda realidad ahora mismo con las medidas tomadas por el Gobierno, todo ello disfrazado con postulados más propios de la izquierda que de la derecha. No hay más que ver el discurso pepero para llegar al poder cuando decía: “nuestra principal prioridad es el empleo”, “no tocaremos la sanidad pública ni la educación”, etc. etc.. Mentira.
    Tenía razón en parte, O. y G., cuando decía que los partidos de derecha adoptan puntos atractivos de los programas de izquierda y viceversa: “Hoy las derechas prometen revoluciones (Falange)y las izquierdas proponen tiranías (comunistas)”. Hoya todo es más sutil, más matizado y por ello todavía más manipulable y confundible.
    Desde que llegaron al poder hace escasos 5 meses, han generado 600.000 parados más, están recortando la sanidad, la educación, las prestaciones sociales a los dependientes, y lo que nos queda. Se pone como argumento, que es lo que nos exige la UE; bien, no podemos olvidar que mayormente en el UE manipulan el cotarro partidos de la misma cuerda Neocom, que está tratando de cargarse el estado del bienestar en toda Europa, incluso al precio de cargarse la propia UE. Toda esta estafa, la ha generado el dúo Merkel-Sarkozy, empeñados en imponer su modelo a todo los Estados de la Unión. Para ello, no ha dudado en aprovechar una crisis que venía de los EE.UU, en beneficio propio, pues sus bancos estaban también pringados como los americanos, la avaricia es un mal que se da en cualquier parte.
    Para ello, han convertido el BCE en una especie de banco nacional franco-alemán, que se ha dedicado a sacarle la sangre al resto de bancos de países con problemas, y a financiarse ellos mismos, de esa “saludable política económica” para ellos claro. Ahora con la llegada de los socialistas al poder en Francia, de repente, la verdad absoluta de la austeridad a cualquier precio, ya no es tal, se admiten matices. En la propia Alemania, cansado ya de tanto minijob (migajas para hoy, miseria para mañana), están mandando a los conservadores para casa.
    Como decía Aristóteles, la esencia esta en el punto medio; dar bandazos a un lado y otro, el todo o nada, solo nos lleva a la pobreza, a la desigualdad social, y el sálvese quien pueda. Pues no.

  7. @ Corbmari.

    El 18 de mayo te envié un comentario, que sigue en espera….

  8. Gracias, G.K.Ahora lo tengo un poco más claro, aunque aún no entien- do el motivo por el cual unos son buenos y los otros no.

    Esto no hace más que afianzarme en mi opinión de que las ideologías,
    cuanto más lejos mejor. Si cada hombre es único e irrepetible,¿por qué
    cognum hemos de colectivizar nada? Si no somos capaces de ponernos
    de acuerdo dos o tres personas,¿cómo vamos a poder realizar algo jun-
    tos a nivel crowded house? Lo veo mal lo de los zurdos. Y no he visto a
    ningún país gobernado por zurdos que genere bienestar ni que tenga u-
    na sociedad justa, al contrario. Y ¿qué decir de los Urkelelos?

    Por tanto, G.K., dime pesáo si quieres, pero ¡con dos cojones, Viva Is-
    landia! Que los ideólogos, junto con sus letales ideas, se vayan todos a
    tomar por donde los pepinos amargan, que se cree una Escuela para El
    Político-Gestor Honesto y que se cree también el Concejo de Estado con
    plenos poderes para destituir a los golfos;pero que no tengan ni poderes
    ejecutivos ni legislativos: sólo la supervisión. Un saludo, crack.

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