Mariano, te toca mover ficha


Sí, ha llegado la hora de Mariano Rajoy. Es el más probable próximo inquilino de La Moncloa, aunque, claro está, muchas cosas pueden pasar aún. Rajoy tiene ya su corte y cohorte, sus asesores no bienvenidos, sus pelotas y muchos de esos que acuden presurosos en socorro del vencedor, aunque él todavía no haya vencido. Esta semana, en León, y el fin de semana que viene, en Sevilla, se da baños de masas, sin aportar, por el momento, gran cosa a la doctrina política –ahí le ha madrugado Aznar, con sus proclamas—ni a la económica. Hay quienes le elogian la prudencia, que otros llaman pasividad excesiva. Y todos los ojos están puestos en él: este es su año, el del gran salto que no pudo ser ni en 2004 ni en 2008. ¿Qué va a hacer Mariano Rajoy, qué podemos esperar de él?

A Rajoy hay que destacarle las cautelas, la templanza y, sobre todo, creo, la independencia. Mide bien los tiempos, no se altera –dicen—jamás y su motor ronronea siempre con la misma intensidad, sin acelerones ni frenazos. Luego tiene muchos defectos y desventajas y, sobre todo, una alarmante falta de carisma que le hace salir fatal en todas las fotos de las encuestas. Pero, claro, el carisma es esencia que no se despacha en las droguerías de por aquí. A mí, a estas alturas, lo que me interesa es saber si Mariano Rajoy, el hombre tranquilo, va a ser capaz de poner patas arriba las estructuras e infraestructuras de este país nuestro que tantas alarmas nos está provocando, con más o menos causa y justificación.

Por eso aguardo expectante su discurso del próximo domingo, clausurando un multitudinario acto –dicen que se van a llevar a tres mil personas—en Sevilla. No me parece un acontecimiento meramente electoral, aunque el PP sabe que tiene que conquistar Andalucía para ganar en España: Rajoy no puede, tras el ‘aznarazo’ de esta semana en León, donde el ex presidente dijo que este Estado autonómico es inviable, salir ahora con un parlamento de aliño, uno más de esos en los que hace una radiografía bastante exacta de la situación política y económica a la que nos ha conducido el zapaterato –y no solo él, desde luego—y adiós muy buenas. Aznar, para bien o para mal, ha puesto el listón muy alto, incluso muy altisonante. A Rajoy le toca recoger el guante, embridar palabras excesivas y, de una vez, hacer propuestas.

El portavoz del PP, Esteban González Pons, dijo esta semana que sería conveniente un pacto con el PSOE para reconducir las autonomías, lo que es más que disminuir el gasto autonómico. Puede que la idea cause alarma en Cataluña, que es la única autonomía en la que no gobiernan ni el PSOE ni el PP, pero qué duda cabe de que algo hay que hacer antes de que del estado de alarma pase la ciudadanía al de indignación. Y esa tarea, la de reconducir en algo o en bastante el Estado autonómico, no puede hacerla un solo partido, aunque ganase por mayoría absoluta –que sospecho que va a ser que no—las próximas elecciones generales.

Puede que tengan razón los voceros del PP: con Zapatero no se puede pactar nada, porque vira cual veleta, está agotado y con ganas de irse. Puede que así sea, puede que no. Lo que tengo clarísimo es que la iniciativa le corresponde ahora a Rajoy, que ya no puede limitarse a seguir haciendo el papel del opositor que aguarda a que se produzca una vacante para ocupar plaza. Puede que esa estrategia que aseguran que le recomiendan le convenga a él personalmente; a España no le conviene. Esperamos más, y pronto, de Mariano Rajoy.

4 respuestas

  1. Yo no sé si va a ser esta la vez de Rajoy. Como siempre, cuando las
    cosas no les van demasiado bien, ¡zass!, bombazo. ¿Qué pasa ahora
    con el voto de los inmigrantes? Ahora, como si lo viera, empezarán a
    prometerles cualquier cosa para que les voten y como ya son, casi,
    más que nosotros, capaz es que salga otra vez votado(con trampas y
    mentiras, como siempre)el PSOE y, entonces sí, «adiós España,que te
    quedas sin gente». Lo malo es que no escarmentamos, ni vivos ni con
    la pata estirá.¿Cuándo se dará cuenta España de las marrullerías y de
    las martingalas mafiosas de esta gente que nos desgobierna?
    Yo, Maestro, veo difícil, y más que nada por su propia ineptitud y falta
    de agallas, el que Mariano «Urkel» Rajoy llegue nunca a ostentar ni a
    obtener la Presidencia de este país y eso,hasta le podría costar la vida.
    Yo, al menos,si perdiera tres elecciones contra semejante inútil,seguro
    que me tiraba al fondo de una sima oceánica con una rueda de molino
    atada al cuello; todo antes de pasar por la vergüenza canalla de haber
    sido derrotado por el lechuguino del Quinto Jinete.Digamos que «Urkel»
    tampoco le conviene a España, por razones más que obvias. Saludos.

  2. La primera ficha que tiene que mover es en la Comunitat. No puede permitir que un imputado se presente de cabeza de lista a president de la Generalitat, mas aún cuando aún presentando una escoba ganaría las elecciones.

    Los valencianos votantes del PP, merecemos un President limpio y sin «corruptelas». ¿Porque no esteban González Pons?.

    mariano, empieza a mover ficha, pronto.

    Un votante del PP en la Comunitat que meditará su voto si el elegido es el imputado Paco Camps.

  3. Vaya si toca. Ahora bien, jamás hubiese creido tal asombroso resultado del no moverse. Ya veo que siempre hay que estar abierto a nuevas estrategias. Pepe Blanco y Rajoy. Insólito ¿no?

  4. Nacho, hasta ahora, no se ha podido demostrar ninguna de las ridículas
    y difamantes acusaciones del PSOE;y Camps es el único político que no
    tiene más patrimonio que cuando comenzó, es más, tiene menos;y para mí,la única ficha que quiere mover Rajoy,es la de «quemar»a E.González
    Pons para que no le salga respondón o se le pueda nombrar candidato.
    Y estar imputado,no quiere decir ni ACUSADO,ni CONVICTO y ni mucho
    menos CULPABLE de nada. Como ya le dije a(creo que fue a Kroker)yo
    podría ir por la calle, con mi nieta cogida de mi mano, cruzarme contigo
    y, por las buenas, empezar a gritar que has intentado meterle mano a
    mi nieta y te metería en un marrón impresionante;luego,demuestra que
    no es cierto; aunque luego se vea que es mentira o una confusión mía,
    a partir de ese momento, nadie confiará en tí, y para eso vale esa cosa
    llamada PRESUNCIÓN DE INOCENCIA, para que las personas acusadas
    falsamente o con intenciones ocultas, como el interés electoral,se pueda
    defender y demostrar su inocencia. Yo también(a pesar de que no soy
    partidario del PP)creo que E.G.Pons, haría mejor papel que Camps,pero
    aún sería mejor si fuera él el candidato a la Moncloa; ten en cuenta que,
    si lo fuera, ahora mismito los Cinco Jinetes, se estarían giñando por sus
    asnales patas abajo, te lo aseguro.

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