Reformar la Constitución

Dentro de unas horas se celebra el 31 aniversario de la Constitución, me parece que este año más marcada la efeméride que nunca por la conciencia de que, para que todo siga básicamente igual, es preciso que algo cambie. Yo, desde luego, creo que se va haciendo imposible regir la realidad por esta Constitución sin algunas modificaciones. El Título VIII (autonomías), por ejemplo, nada tiene que ver ya con lo que está ocurriendo con el galope del Estado de las autonomías; una cosa fue descentralizar un país dictatorial y otra muy diferente regir una ‘nación de naciones’, como quieren los nacionalistas catalanes, los vascos y hasta algunos que no pueden calificarse de nacionalistas.
La Constitución necesita, me parece, de un amplio consenso, pero no para dejarla como está, sino para reformarla, que sería reafirmarla. Negarse a introducir algunos cambios sería cicatero y de poco alcance. Está llegando el momento de redefinir el Estado español, España; mucho se ha hablado de ir hacia un Estado de corte federal, dentro de una Europa unida, pero eso va a depender de la voluntad de las fuerzas políticas. Lo que me parece que debería hacernos pensar a todos, comenzando por los dirigentes de todos, todos,los partidos, nacionalistas o no, es lo que está ocurriendo con la sentencia sobre el Estatut catalán. Evidencia una quiebra peligrosa. Y es solamente un ejemplo de que la marcha del Estado está a punto de reventar las rígidas costuras de nuestra ley fundamental.
Y, por otro lado, ¿dónde quedaron todos aquellos intentos de reformar algunos artículos de la Constitución (Europa, citar a las autonomías, el Senado, el artículo 57 sobre la sucesión de la Corona)?¿Por qué nadie habla de ello, tras tantas promesas incluso en los programas electorales, en estos días?
Ya sé lo que nos encontraremos dentro de apenas unas horas, cuando acudamos al Congreso a celebrar el aniversario: mucha palabrería oficialista acerca de lo buena que ha sido la Constitución hasta ahora –y lo ha sido, básicamente– y ni una palabra sobre posibles reformas, sin prisas pero sin pausas y con mucho acuerdo.Claro que eso sería actuar como estadistas, y no parece que vayan por ahí los tiros…

12 respuestas

  1. He leido la noticia de su periódico sobre las encuestas de Público y País.

    A mi me queda la duda de si es el momento de metrnos en estos berenjenales justo en momentos de crisis. digo que me queda la duda porque esa búsqueda de un nuevo consenso ( léase en base federal, o sobre la base que se estime oportuna), lo lógico es que desvíe atenciones y genere inestabilidad política de entrada. Pero es que cada vez estoy más convencido de que es muy complicado abordar los retos económicos que tiene por delante el país, sin un cambio de mentalidad política.

    Las autonomías han supuesto un importante aval para el desarrollo español de las últimas décadas. Pero también han originado gran parte de una forma de hacer política, que personalmente creo que hay que superar. Creo que ha llegado el momento de cerrar el debate territorial con un nuevo consenso y de centrarse en gestiones útiles y eficientes para el ciudadano. De alguna manera, podemos catalogar que estos años han cumplido con la necesidad del país de reafirmar su democracia. y eso es correcto, pero es una etapa. Quizá España tenga que superar esa adolescencia en lo político y esa necesidad de cerrar sus complejos y empezar a caminar hacia la democracia ciudadana, más basada en la ejecución de los derechos, que en acumular gestiones y derechos teóricos caros que al final no llegan al ciudadano.

  2. Acabo de ver las declaraciones de algunos de los «líderes» que tenemos (impuestos).

    ZP: No es necesario por el momento ningún cambio en la Constitución.
    Rajoy: Que para cambiarlo sería necesario un amplio consenso.
    Montilla: Que él ha defendido y defiende la Constitución, no como otros.

    El 1º no ve problema.
    El 2º ni lo ve ni lo deja de ver, pero dice que para cambiarla es necesario un amplio consenso ¿con quién? ¿con quien se está aprovechando de ella?
    Y el 3º… ¿se puede tener más morro?¿nos verá como ciudadanos en lugar de como «plebe» o «vulgo»? (para mi que no)

    Y mientras una encuesta dice que el 80% de la población vería bien modificar la Constiución…

    Y una reunión de «altos» mandatarios de la UE 90 millones de euros… ¿y no se pueden llamar por teléfono? … Con la de cosas útiles que se pueden hacer con ese dinero.

    D. Fernando, le propongo un artículo de investigación. Ver cuánto se ha gastado la UE en todas las reuniones del Consejo Europeo y de los conocidos como Consejos de Ministros en los últimos 10 años por poner una cifra. Y compararlo con los gastos que hace la UE en gasto social, cooperación, ayuda a empresas…

  3. Joder, y encima va Pedro Altares y se nos muere, precisamente hoy…Con lo que él hizo para que llegara una Constitución como esta…

  4. Gilles Lipovetsky en “El imperio de lo efímero” explica como la sociedad se reestructura según la lógica de la renovación permanente a la vez superficial y frívola.
    Y yo añado al análisis de Lipovetsky que desde la aparición de los “ismos” a principios del siglo XIX y la fascinación por el cientifismo y las revoluciones nos hemos dejado deslumbrar por términos como nuevo, joven, innovador, flamante y otros que hemos cargado de connotaciones positivas. En cambio viejo, anciano, trasnochado, decrépito o ajado son despectivos, negativos o directamente considerados insultantes y poco “políticamente correctos”. Como resultado cualquier originalidad en el arte se aprecia por sí misma, aunque consista en colgar un inodoro de la pared. O se monta la de Dios es Cristo cuando nombran a una persona como Alberto Oliart para dirigir “el ente” a poco de jubilar a miles de jóvenes cincuentones.
    Cualquier político mediocre sabe que con pronunciar las palabras mágicas “innovación” o la fórmula cabalística de “I+D+i” puede embaucar a cualquier auditorio, que “progresista” es “bueno” y “conservador” sinónimo de tercera edad, y por tanto descartable, rancio, caduco, achacoso.
    Y así cualquier propuesta de “renovar” lo que sea merece la aprobación acrítica de los espontáneos. Es la “innovación porque sí”. Y no he visto ni oído a nadie plantear el problema en términos de “coste-beneficio”, algo que falta en todas las propuestas de renovación constitucional. A veces, como terminaba aquel chiste, podría ser mejor decir lo de “virgencita, que me quede como estoy”. Al menos durante un tiempo si los costes de abrir ese melón pueden superar las ventajas de reformar el Senado o de modificar la sucesión a la Corona.

  5. Como se nota que ya vamos cumpliendo añitos…

  6. Modificar la sucesión de la Corona, la verdad, me importa poco. Respecto al Senado y otras modificaciones necesarias, sobre todo en el tema territorial/competencial ya es otra cosa.

    Y el coste beneficio en ése tema es claro: menos poder de presión constante de las autonomías hará (no sé si disminuir) no aumentar lo costes para el ciudadano, que suponen ahora mismo la capacidad de pedir insaciable de algunos desleales Gobiernos autonómicos.

    y por otro lado, Patxi López tiene toda la razón en cuanto a decir que es un escándalo que no fuesen los Presidentes autonómicos del PP (y no tanto en hacer comparaciones con que si no hubese ido él, que no es lo mismo la «historia» de una Comunidad otra).

  7. Yo no soy partidario de la reforma de la constitución. Pienso que quien quiera reformarla tiene que decir qué quiere reformar y para qué, y para ello tiene que haber un consenso, al menos, tan amplio como el que hubo para su aprobación en 1978. Como pienso que no existe un consenso claro sobre qué hay que reformar y para qué, y ni mucho menos hay un consenso más amplio que el del 78, por eso creo no se debe reformar ni siquiera perder tiempo en el debate sobre su reforma.

  8. La mayoría de los consensos no salen por generación espontánea, hay que buscarlos.

    Por otro lado ¿cree que no hay consenso en España sobre cerrar el ámbito competencial?

  9. A MA Iglesias:
    Tiene razón en la falta de consenso, que es uno de los males endémicos de esta situación política nuestra. El problema es precisamente ese: que es preciso llegar ya mismo a un consenso para reformar lo que es patente que ya no sirve. ¿O es que el lío del Estatut, y del propio Tribunal Constitucional, no es una derivada de una ley que se ha quedado estrecha? No culpemos a los redactores del Estatut, ni a quien –algo artificialmente, sí– lo impulsó, ni a quien puso el recurso, ni a los que ahora lo apoyan y ayer lo repudiaban; es que, para Cataluña, para el País vasco, para el Estado de las autonomías, en general, la Constitución se ha quedado corta.
    Lo mismo, por otra parte, que en lo referente a la normativa electoral, cada día más inadecuada, o a esos puntos –incluyendo la suxcesión a la Corona– que desde siempre se viene diciendo que se van a reformar y luego nadie entra a ello…
    Es peligroso, en suma, tener una ley fundamental inadecuada, que se va, por unas cosas u otras, quedando obsoleta, ajena al Euro y a Europa, a Internet, a los nuevos movimientos sociales. Y es por eso que yo, al menos, insisto en que la clase política, que es a la que hemos dado nuestra representación, tiene que darse cuenta de ese peligro y actuar en consecuencia. No me gusta, y usted, que nos sigue, lo sabe, ser apocalíptico, pero aquí hay toros a los que hay que agarrar por los cuernos, y no devolverlos al toril sin haberlos dado un capotazo. So pena de que el respetable se acabe hartando de la no-faena.
    Un saludo

  10. Yo acepto que la Constitución no habla,por ejemplo, de internet y sí habla,por ejemplo, del servicio militar obligatorio. Estoy de acuerdo en que en cierta medida se queda obsoleta, sí.

    Pero no hay un consenso claro sobre qué hay que reformar. No lo hay ni lo va a haber. ¿Techo competencial? Los nacionalistas ni por asomo estarían de acuerdo, y el PP de boquilla sí pero después bien que aprueban la llamada «Cláusula Camps».

    El hecho de que no exista un consenso hace que yo crea que es mejor dejar la cosa como está.

    Estoy de acuerdo en que la clase política tiene que agarrar el toro por los cuernos pero lamentablemente creo que hasta que vengan nuevos líderes en PP y Psoe, eso no va a ocurrir.

  11. Si está de acuerdo en que está obsoleta ¿por qué no querer buscar el consenso para cambiarla?

    Si no hay un consenso claro -en los políticos querrá usted decir, pregunte usted al ciudadano medio español- pues que lo busquen, que como ya comenté, el consenso en la mayoría de las veces, no se le encuentra sin buscarlo.

    ¿Techo competencial y acuerdo de los nacionalistas? El consenso con quien se ha pasado por el forro el consenso anterior… mejor dejarlo ¿para qué si luego no son leales a ese «pacto»? Y un consenso no puede ser entre todos si algunos quieren romper la baraja. Se deberán repartir cartas entre quienes no quieran romperla, que si no, nos quedamos sin baraja, sin cartas y sin juego. Además porcentualmente tampoco son muchos los ciudadanos que apoyen la casi independencia de algunas regiones.

    La clausula Camps no amplía por sí misma ninguna competencia, lo que hace es decir si se la da a otro -y por tanto es constitucional- la quiero yo «pa mi» también. El Estatut habla en cambio de que son un Estado, y que son una Nación (amén de otras barbaridades). Eso sí es pasar de largo sus competencias.
    Por otro lado haría -el cerrar el sistema competencial- que se acabara con el chalaneo de todas las Comunidades, y no se acrecentara cada media hora lo que cuestan las Comunidades al Ciudadano-contribuyente.

    Con lo último, estoy bastante de acuerdo en que deben de cambiar de líderes, pero para el consenso debe ser el PSOE, ya que desde el PP se llegó a ponerles un cheque en blanco para que no dependiesen de los nacionalistas y … no se aceptó por quien dijo que lo que saliera de Cataluña se aceptaría.

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