Si no puede ser López, Basagoiti for president…


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—(Patxi López no volverá, previsible y lamentablemente, a ser lehendakari. Me encantaría que, si no es así, lo sea Basagoiti, lo cual es igualmente, parece, imposible. Qué desgracia. Por su fuera poco, la que nos viene encima en Euskadi…Esta es la columna que acabo de enviar a OTR:)
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¿Adios, Euskadi, adios?

Fernando Jáuregui

Una de las pocas buenas noticias políticas que, a mi juicio, se dieron en los tres últimos años en España fue el pacto no escrito entre el Partido Socialista de Euskadi y el Partido Popular vasco, que posibilitó un gobierno constitucionalista. Una de las muchas malas noticias que, en mi opinión, se produjeron en los últimos meses fue la ruptura de ese pacto entre PSE y PP, o más exactamente entre el lehendakari Patxi López y el presidente de los ‘populares’ vascos, Antonio Basagoiti. Una ruptura que va a llevar al desastre constitucionalista –o a agravarlo—en las elecciones autonómicas que López acaba de adelantar para el 21 de octubre.

¿Hay que decir adiós a una Euskadi española, que amenaza con convertirse en un feudo de los soberanistas, de los que abominan del sistema y, desde luego, de España y de cuanto significa? Espero, inveterado optimista, que no. Pero, claro, para ello haría falta abordar de una vez la Gran Operación Política tan aplazada por tirios y troyanos, nunca mejor dicho.

Que el pacto PSE-PP no podía mantenerse, llena de contradicciones como estaba la relación entre los socialistas y los ‘populares’ nacionales, era obvio. Como obvio fue que, cuando dos se quieren entender, y mira que había distancia entre ambos, se entienden. Patx López y Antonio Basagoiti son, según mi criterio, dos políticos excepcionales, de los que trabajan de verdad para el ciudadano y de los que saben mantener la propia independencia incluso frente a su partido: Basagoiti acaba de reiterar esto que he dicho en unas declaraciones, que contradicen las de algunos de sus teóricos jefes en el PP, sobre los cambios en TVE. Es un ejemplo más, el último, y ni siquiera el más significativo. A López ya le hemos visto haciendo oír su propia voz, ni la de Rubalcaba ni la de Chacón, en el seno del PSOE. Puede que el hasta noviembre lehandakari acabe liderando su partido, o quizá convirtiéndose en el candidato para las próximas elecciones generales. Quién sabe, porque el futuro está muy abierto y la situación se ha vuelto muy fluida.

Lo que no está tan abierto es lo que pueda suceder en Euskadi a raíz de estas elecciones. Los sondeos son unánimes a la hora de predecir que una alianza entre el Partido Nacionalista y los mal llamados ‘abertzales’, los que se integran en Bildu y Amaiur –herederas directas de Batasuna– y, por cierto, en el rechazo a las cosas que quiere al menos la mitad de los vascos, ganaría con cierta holgura estos comicios autonómicos. Y entonces ¿qué ocurrirá? Las tensiones derivadas de la época del nefasto Ibarretxe y su ‘plan’ van a ser casi nada en comparación con lo que viene. No hará falta que ETA, pienso que prácticamente desmantelada, venga a presionar con sus violentos y con sus verdugos el sendero hacia la ruptura del Estado. Habíamos vencido al terrorismo sin conceder nada a la banda y, sin embargo, ahora podemos perder todo el terreno ganado para la estabilidad.

Ignoro por qué nadie –en los estamentos oficiales– parece entenderlo, pero es ya más que urgente un gran pacto que refuerce al Estado frente a las tendencias disgregadoras. Porque, como nos han repetido hasta la obsesión este verano algunos político nacionalistas, en Cataluña también podría darse un adelanto electoral, al que Convergencia –no estoy tan seguro de que Unió hiciese lo mismo– acudiría, si nadie o un pacto fiscal no lo remedian, con un programa claramente rupturista con el Estado y de la mano del mismísimo president de la Generalitat. Y ¿hasta qué punto podría prender este ánimo centrífugo en la tercera Comunidad que formó el pacto Galeusca, Galicia, también asomada ya a sus propias elecciones?

Por si Mariano Rajoy, y todos nosotros por cierto, quienes deseamos una España unida, plural y en paz, no tuviésemos suficientes problemas, volvemos a reeditar el grave lastre territorial que, de cuando en cuando –no hay más que releer a los profetas de la catástrofe del 98, o a Ortega—, asola y desconsuela a ese país nuestro.

Ese gran pacto tiene que tener como objetivos el permitir que todos los vascos sometidos, por décadas de violencia y de horror, al exilio interior puedan votar. E impedir que el victimismo ‘abertzale’ pueda presentar al encarcelado Arnaldo Otegi casi como un nuevo Nelson Mandela ‘a la vasca’, cosa que ya han comenzado a intentar, una vez que les fue imposible presentarle como candidato. Pero el fruto más importante de ese gran acuerdo nacional, además de algunos ‘arreglos’ legales puntuales y muy necesarios, sería una rápida promesa de reforma constitucional en lo referente a las autonomías (Título VIII), que garantice y refuerce los lazos de las ‘históricas’ con el Estado, al tiempo que permite dar un trato diferente a algunas de ellas. Este pacto autonómico no sería una cesión del Estado, sino una reordenación del mismo, exigida por las circunstancias y por la marcha inevitable de los tiempos. Empeñarse en las viejas recetas, como han hecho, desde la mejor voluntad sin duda, algunas voces estos días, es mantener una ceguera muy perniciosa.

Ha llegado –de hecho, llegó hace bastante—el tiempo del realismo y de mostrar en política el mismo valor y el mismo pragmatismo del que se presume a la hora de adoptar medidas económicas impopulares. Lo dicho: sigo sin entender a qué esperamos para emprender, a nivel nacional, el camino que dos personas a mi modo de ver ejemplares, Patxi López y Antonio Basagoiti, ya iniciaron hace años. Ese camino se malogró –de todas formas, una coalición PSE-PP difícilmente ganaría ahora, esa es la verdad, frente a la embestida nacionalista-soberanista–; que no se frustre ahora a una mucha mayor escala. Me parece que la apuesta sobre el tapete es demasiado fuerte como para seguir pasando.

fjauregui@diariocritico.com

8 respuestas

  1. Sr. Jauregui, lo que tiene la democracia es que son los ciudadanos los que eligen, y eso es lo que va a pasar el día 21 de Octubre. Pensar que Basagoiti con algo más del 10% puede ser lehendakari frente a casi el 90% de los ciudadanos….

    La distribución electoral entre nacionalistas y no nacionalistas es la misma desde 1977, y no parece que vaya a cambiar, pero esto no es de ahora, ni provocado por el Titulo VIII de la Constitución, ya era así antes.
    Ahora han podido gobernar los no nacionalistas solo porque una parte de los nacionalistas se autoexcluyó al apoyar la violencia, pero en cuanto esto deja de ser así, simplemente son mayoría, como ha sido siempre.

    Se podría pensar como en 150 años se han hecho las cosas para que esto sea así, pero esto es algo que la democracia se encontró hace 35 años, si antes, desde el siglo XIX, hubiera habido democracia en este país las cosas puede que fueran diferentes, pero no fue así, la realidad es la que es y es a la que tenemos que hacer frente, pero de forma racional y democrática, no se puede prescindir de la voluntad de los ciudadanos que votan libremente, y si hay quie llegar a algún tipo de consenso de los que Ud. comenta será teniendo presente esto, o incluso teniendo presente que la mayoría de los ciudadanos que votan libremente no quieran reforzar esos lazos o llegar a esos consensos.

    Lo que es seguro es que los nacionalismos se retroalimentan, los unos crecen,y han crecido, gracias a la intensidad de los otros, y me temo que eso va a seguir siendo así, por lo que en los próximos años vamos a asistir a un lamentable espectáculo identitario y patriotero.

    Dice Ud que»Habíamos vencido al terrorismo sin conceder nada a la banda y, sin embargo, ahora podemos perder todo el terreno ganado para la estabilidad.» Es que ETA y su violencia era la garantía de que la separación era imposible, no podía darse así, por eso hay quien hace y dice todo loposible para que no ocurra, pero al desaparecer esto, nos encontramos con la realidad de que una parte importante de los ciudadanos, de forma pacífica y democrática, va a querer romper el status actual, y la forma de enfrentarse a ello no puede ser la misma que contra la violencia, y mucho menos lo que seguro que va a ocurrir, responder con más nacionalismo contrario.

    Lamentablemente no hay soluciones fáciles ni rápidas, y menos que sea la que nosotros queremos, este tema tiene un futuro complicado, y hay demasiado simple suelto.

  2. […] Jauregui en Cenáculos y mentideros: “Si no puede ser López, Basagoiti for president“. Asegura: “¿Hay que decir adiós a una Euskadi española, que amenaza con convertirse […]

  3. ESPAÑA ya puede ir despidiendose de las provincias vascas,el triunfo soberanista esta mas que cantado y la proclamación unilateral de independencia idem,la respuesta del estado-presididido por un tal MR-sera de asombro y estupefacción,vendran declaraciones durisimas por parte del estado y amenazas…..que quedaran en nada,un nuevo pais aparecera en el mapa de EUROPA y nuestros socios europeos estaran mirando a otro lado,ni tan solo seran capaces de esbozar una declaración conjunta de apoyo a la integridad del estado español,bien mirado quiza sea un alivio para ESPAÑA,los ultimos gobiernos vascos-excepto este de patxi lopez-han sido un quebradero de cabeza y su manifiesta insolidaridad-plasmada en ese cupo vasco y tambien en los fueros de la muy «española» NAVARRA-ya veremos cuanto dura la «españolidad» navarra si se suprime la foralidad-con el resto del estado es palpable,dicho de otro modo y de forma grosera-pido perdón por anticipado-EUSKADI lleva decadas siendo un grano en el trasero del estado español,la lacra terrorista de ETA y el fanatico soberanism,o de los gobiernos del PNV han conducido al lugar en que nos encontramos,si la mayoria de los votantes vascos quiere la independencia-y asi lo auguran los sondeos-que se la concedan y como dice un antiguo refran marinero catalan «bon vent i barca nova»(buen viento y barca nueva)una vez independientes y a no mucho tardar acabaran liandose a tortas entre soberanistas del pnv y filoetarras,lo bueno sera que jamas pasaran hambre…en el peor de los casos comeran su «queridisima» tierra vasca

  4. eN CUANTO al problema catalan,ahi el gobierno deberia hilar mas fino,el territorio,la pob lación y lo que represente CATALUÑA dentro del PIB español(un 2o por ciento)no tiene ni punto de comparación con lo que representa el pais vasco,es evidente que durante decadas CATALUÑA ha estado infrafinanciada y esto unido al hecho del pesimo gobierno tripartito que despilfarro a manos llen os han conducido a la absoluta quiebra economica en la que se encuentra y a recortes salvajes en sanidad y educación-recortes que empezarón hace año y medio-practicados por el gobierno del sr Mas que sin embargo apenas ha rozado ese mastodonte llamado tv3 con mayor plantilla que ANTENA 3-algo que se explica porque es refugio de enc hufados,parientes y amiguetes del partido de turno,cobrando sueldos muy por encima de la media y teniendo casi «status de funcionario-creo que ESPAÑA podria permitirse la perdida del pais vasco-casi seria lo mejor-pero perder CATALUÑA es otra cosa,aunque aqui la base digamos españolista es mas solida que en el pais vasco-toda la connurbación que envuelve a BARCELONA-hospitalet de llobregat,cornella,sta coloma de gramanet,sant adriá del b esos,badalona,sant joan despi,esplugues de llobregat,montgat,masnou,ocata,premiá etc etc-es mayoritariamente hispanoparlante e hispanofila,y a lli es donde se concentra el grueso de la población catalana

  5. A Pedro:
    Sí, el futuro es complicado, porque el pasado y el presente están llenos de errores de bulto (y eso no es simplificar demasiado; simplemente, es así). Pero el Estado tiene que defenderse de los que actúan con el lema ‘cuanto peor, mejor’. Me enorgullezco de ser medio vasco, estoy lleno de familiares y amigos allí, voy siempre que puedo, he tenido disgustos muy serios en las calles de San Sebastián y Bilbao, no tengo un par para irme por el Goyerri…Cón este equpaje, seguramente insuficiente, creo que en cualquier caso estoy autorizado para ser uno de los muchos que piden que se enderece el rumbo no metiendo más la pata con Otegi, no dejando que sea Martín Garitano quien se adueñe de los titulares de prensa, imponiendo la legalidad y…cambiando la legalidad que haya que cambiar, que no es poca.

    Hemos permitido que la Constitución, en su Título VIII y en alguna disposición adicional absurda (la de Navarra), siga como hasta aquí, y, sin embargo, sería un instrumento de primera para mejorar las cosas. Para ello hace falta un gran pacto, ¿verdad? Lo ve un ciego. Pues no: aquí seguimos, erre que erre, echándonos las hemerotecas a la cabeza, presumiendo de mayorías absolutas aplastantes y, todos, vnagloriándose de ser cada uno de ellos quien está en posesión de la verdad.

    La ruptura del pacto PSE-PP vasco ha sido un gran error, derivado de la política, imposible de seguir, de los ‘estados mayores’ nacionales. Error tras error, y no será porque desde diversos ámbitos no se advierte la desviación de lo que debería ser una línea coherente. Temo que, esta vez sí, y si no se actúa a tiempo y radicalmente, vamos a tener el disgusto territorial que, estoy de acuerdo con usted, lleva ciento cincuenta años gestándose.

  6. Sr. Jauregui, lo de simple no iba precisamente por Ud., sino por otros.

    Sí, vale, cambiar la legalidad, pero en una democracia la legalidad la deciden los ciudadanos libremente en las elecciones, no se pueden obviar las mayorías, no puede ser que la democracia sea buena y me gusta cuando ganan los que piensan como yo y no cuando la mayoría vota por algo que no comparto. El problema seguirá existiendo con otra legalidad, quien sabe si más acentuado, como tampoco ha sido esta legalidad la que lo ha creado, incluso puede que gracias a la Constitución actual se ha mantenido 35 años.

    Y sí, romper el pacto PSE-PP es un error, cometido precisamente por quien Ud. propone como lehendakari, el Sr. Basagoiti que antes del verano lo rompió por intereses partidistas a nivel nacional. Con la que está cayendo y lo que se nos viene encima con la crisis, la economía, el rescate y los recortes, quieren conseguir que no se hable de todo esto sino del problema vasco, la unidad nacional, etc, le viene muy bien al PP, muchos se dejarán engañar, cuando lo que han hecho precisamente ellos es romper un pacto bueno para el país para su beneficio partidista, y luego se envolverán en la bandera y dirán que ellos son los más patriotas, ya se ve.

  7. En mi modesto parecer, la única solución posible para enderezar este ya
    atormentadísimo país, es la abolición inmediata, por Real Decreto Ley,vía
    de Urgencia Vital, de todas las Autonomías, verdadero cáncer responsa-
    ble al 99%, el 1%restante, se lo debemos a la chorizocracia, de todos los
    males que afectan a este país.

    Y si le añadimos la nefasta actuación de los morríticos de turno,si elimina-
    mos eso, tendremos la salvación de España, ofrecida en bandeja de oro
    por los hados de la fortuna, y si no,… al tiempo. Islandia, Islandia……

  8. ¿Porqué lamentablemente, señor Jáuregui? Entiendo que Patxi López ha sido un sectario presidente que ha sido mantenido en el poder por un PP obligado a apartar al PNV del poder, y que ahora ya no tiene sentido, por cuestión presupuestaria, mantenerlo en su puesto. Amén de que Patxi López se debe a un partido que va camino de un adelgazamiento en Euskadi similar al que ha habido a nivel nacional. No hay más.

    Un saludo a los contertulios.

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